Como he comentado, este verano lo pasé en Venezuela. Muchas cosas llamaron mi atención y soy consciente que ese país y España no son comparables por infinidad de motivos. Esta entrada viene motivada por mi lectura, esta mañana, de la última entrada en el blog de Guillermo Díaz. No me he podido resistir a corroborar su apreciación con esta fotografía que realicé en una bomba allá en Caracas (gasolinera para los españoles). Con esta cifra llenamos el depósito del vehículo.
3,93 Bolívares fuertes = 1,31€.
Sin comentarios…

Mi estimado amigo y colega, te escribo desde Venezuela primero para enviarte un emotivo abrazo y recordarte que nos hacen mucha falta por estos lados (CT y tu).
Sólo quería complementar tu foto (la cual entre otras cosas me recuerda lo contradictorios que somos en este país) con dos datos que considero necesarios:
1) la dualidad cambiaria http://dolarparalelo.blogspot.com/ para establecer el precio final del litro de gasolina; y
2) que en Venezuela , el tema del precio de combustible por un lado, está desde hace muchos años con subsidio por parte del Estado (incluso antes de Chavez) y por el otro, en este país el precio del combustible es un tema con un alto componente político, por la incidencia que ello tiene en la ya inflacionaria economía venezolana; de hecho si mal no recuerdo, la última vez que ocurrió un aumento de la gasolina fue el acelerante para dos días de propuestas callejeras.
Bueno amigo mío te envío un gran abrazo.
Por lo que ví el otro día en un reportaje en la tele, lo que ahorran en gasolina se lo gastan en agua embotellada. Deben padecer una “transmutación líquida”.
Ya ves mi querido Mata, esto es de las cosas que más extraño de mi tierra!!!