Vía Camyna llego a un video, al parecer rodado en UK, en el que expertos en seguridad nos explican (en inglés) los métodos más habituales que se suelen emplear para la clonación de tarjetas de crédito (técnica conocida como “skimming o carding). Lo cierto es que tras su visionado, uno se plantea si realmente es más probable que clonen tu tarjeta en el comercio electrónico o en el día a día cuando uno paga, por ejemplo, una comida. A continuación el vídeo:

[youtube]sexUus0igWs[/youtube]

Además, a diferencia de lo que ocurre en el video, donde el cobro con la tarjeta se realiza frente al cliente, en la mayoría de los restaurantes en España, por el contrario, el camarero se lleva la tarjeta consigo, por lo que se hace imposible estar atento a una posible clonación.

Recuerdo que hace aproximadamente 5 años, cuando ya me “picaba el gusanillo” de las nuevas tecnologías, me di cuenta de lo sencillo que era hacerse con el número de una tarjeta de crédito, el nombre de su titular y la fecha de caducidad de la misma. Para ello, sólo debíamos coger la copia de recibo de pago que muchas personas directamente tiraban al suelo. Estos datos eran los únicos necesarios para que cualquier persona pudiera realizar compras a través de Internet. Conscientes de potencial riesgo, las entidades bancarias ahora ya no muestran en la copia del recibo los datos de la tarjeta, que ocultan con asteriscos, por lo que se hace más complicado usar este método para cometer una estafa.

Sólo para vuestro conocimiento, este tipo de estafa está tipificado en el art. 386 al 389 del Código Penal español.